29 de octubre de 2011

- Sonrie un poco más...- me siguió pidiendo - ... un poco más todavía. Como si quisieras forzar una sonrisa desmesurada..
Yo lo hice y sentí como me tiraban los músculos de la cara.
- El ejercicio que te propongo - me dijo - es que no te quites esa sonrisa hasta el final de tus días... Son nada más que unos cuantos años más. ¿De acuerdo?
mmmmmm:)


Si tú saltas, yo salto! :)



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