26 de noviembre de 2011

Las estrellas no se alinean, el tiempo no se detiene... 
Si no puedes ver la señal, sólo espérala.
Nadie deja de sentir una bonita noche de otoño, ni a sentir algo en un preciso amanecer.
Todo lo que hace que sintamos, son los pequeños segundos que pasan. El tiempo es el responsable de todo y de todos. Es el responsable que todos crezcamos, que cambiemos tanto, que surja algo que no está en tus planes, que...
El tiempo es la magnitud por la cual medimos la vida y por la cual crecemos. Se producen unos sucesos que hace que la persona aumente sus ganas de vivir. Sólo hace falta que te pongas unas buenas pilas y que no te fallen. 
Puedes ir caminando por tu paso de la vida poco a poco o puedes ir construyendo tu camino. Puedes encontrarte la flor más bonita, puedes tropezarte con una piedra y hasta te puedes plantar. O también se te puede acabar el camino.


¿Sabes? Maldigo ese otoño; maldigo el día en el que empecé a dudar del tiempo porque en ese camino, me estaba pisando los talones..
Detrás de los latidos secos que deja el reloj, detrás de esa sonrisa a medias, detrás de los amigos, detrás de los espejos y las sombras estas tú. Detrás de las pisadas de los que vienen y van, detrás de un calendario que adelanta marcha atrás. 


Detrás, está todo lo que tú has sido.